En Tu Nombre

 

 

Eclosión
Eclosión                             Mixta sobre tabla Marvilla©

Hay alguien que es agua en mi desierto y sol para mis brotes.

Los sustratos de mi tierra saben su nombre

y lo escriben con calcitas, con sulfatos en las noches

entre surcos, entre huertos, en el tronco, en las raíces,

de este árbol que construyo

a la sombra del influjo,

de ese alguien que es el viento que esparce mis semillas,

hacia otras margenes, a mil millas.

Ese que sopla sobre mis estambres, los sacude

y por el aire los esparce.

El que llama a los insectos amigables

atraídos por mis flores y mis frutos.

Dóciles vienen a libar el néctar y el polen

que por él fabrico, por ese alguien.

Y así por él siento que mi tronco es más robusto

que se cimbra menos y más se eleva.

Que mi corteza va cambiando y engrosando

más eficiente resistiendo las plagas,

soporta las tormentas, tantas fatigas

y los muchos años.

Por los cuidados de ese alguien

elevo mis ramas para tocar las nubes

para llegar más y más alto, más grácil y elegante

a comprender de ese azul la esencia,

para que me bañe con su agua fresca

como entre lágrimas de dicha.

Por él me alcé desde la nada,

desde la tierra más oscura y más profunda,

creando un entramado de raíces

anhelantes de esos bienes, de esos dones,

como el más puro homenaje

por esa agua, ese sol, ese aire,

que él trae como límpidos besos,

para matar mi sed, mi hambre,

porque para mi él, es ese alguien.

Marvilla©
Terrassa 9 de abril 2017
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Con Una Lágrima

Finalmente irrumpe la translúcida lágrima

sin barreras, sin cortafuegos a la verdad

se abre paso inexorable desde mi pupila

desde tanta honda negrura sin vacilar

Finalmente imparables en mis ojos brillan

tiemblan gelatinosas a punto de estallar

ajenas a tantos prejuicios se encaminan

negando que un hombre no debe llorar

Se columpia en mis negras pestañas

un ambarino ejercito de salvación

en este punto ya no me importa nada

solo esta líquida cascada de ablución

que desde todo mi cuerpo se derrama

y todo lo arrastra el convulso aluvión

He roto mis válvulas de seguridad

estallan en mil pedazos mis diques

en trizas como una copa de cristal

basta una lágrima y todo se extingue

Soy agua y asiento con la química

hoy yo me ahogo en un mar salado

más armónico con mi dualidad líquida

mi dolor sublimado por este océano

que llega solícito a lavar mis heridas

a borrar con oleadas la angustia asfixiante

que viene humilde a barrer mis dudas

a lavar mi casa de las penas sofocantes

A un punto la tormenta ruge más lejana

como un espejismo se aleja entre nubes

la torrencial lluvia se vuelve casi mansa

y yo sereno respiro una paz que reluce…

 

Marvilla©

Terrassa, 7 de agosto 2016

 

Crónica De Blancas Noches

Mantra Desesperado
Mixta sobre papel                   Serie Mantras   Marvilla©

La noche irremediable que se apagó
la luz de la última luciérnaga,
en la domesticada oscuridad
se abrió una finísima grieta lunar.

El día que en polvillo incoloro
se evanesció la mágica paleta
de las mariposas, en la selvas
hubo noches de olvido del color.

Aquel atardecer de sol tinto en sangre
fue el ocaso de la última flor fragante.

El último río se evaporó el mediodía,
que eructó, al único pez de todo el globo,
entre burbujas blancas de agonía y ahogo.
En ese mismo instante se acabó la poesía.

Minutos antes del alba, allá en Valizas
una docena de ballenas morían varadas
entre un mar almidonado y muy quieto
cual neta sábana, cual mortaja blanca.

Por el cielo, como lámina gris perlada
no se ven pájaros en grácil formación
ni estorninos con su danza descabalada.
En la faz de la tierra el baile desapareció.

La albura letal imparable se extiende
sobre la escuálida figura de un oso polar
en su nave de hielo boyando a su suerte,
hacia lejanías, rumbo a la nada total.

Esta medianoche no se oyen llantos
calla el hombre; hablan sus pecados
su lumbre muere bajo blanco manto.

Los que aún sobreviven en otra jornada
mortífera, más y más blanca, tan muda,
inermes y juzgados son reos de su culpa.

La tierra ya nos dictó su sentencia
por tanto egoísmo, tanto exterminio.
Con esta raza ya perdió la paciencia.

Indigna es, no merece habitar un santuario.
Ni el más puro mantra hará que nos indulte;
y le importa un bledo todo nuestro arte.

Lo que reste será como un epitafio,
huella de nuestra desperdiciada grandeza.
Inventos, ciencia, no evitaron la catástrofe;
poderes viles, con mala fe abonaron las guerras.

Nuestro egoísmo precipitó esta debacle,
no queda tiempo para lavar tanta ofensa.
Mortífero el albo día raya desafiante.

Hoy todo es armónico y níveo silencio,
promesa que abre de nuevo un prefacio,
augurios para la más bella hija de helio
girando y girando… en el espacio.

Marvilla©
Barcelona 18 de marzo 2016

Claudio Iluminando

Buscaba una clara luz tu mano trémula,
apartar quería hechiceras sombras,
tachar con furia esa vil cláusula
que lastraba tu alma hacia la penumbra
Nada pudo el brillo áureo de tu pelo;
menos tu afilada cerúlea mirada
tantas veces cortante escalpelo,
ya de acero era tu noche cerrada

Trueno poderoso fue tu voz masculina,

para reyes, dioses o santos ungida,
desatada tu energía, devenía furia taurina
retumbe de tablas por tu tosca pisada
revolar de guedejas doradas, leoninas
que por ti la vida respiraba enamorada.
¿De atávicas oscuras fuerzas sibilinas,
cómo con tales talentos no escapaste?
¿Hoy me cuestiono cómo se fraguó tu ruina?
Si por Homero, Esquilo y otros guerreaste
¿Que engendro escribió con saña cretina
el último monólogo que interpretaste?
¿En qué foso cetrino caíste, hoy me pregunto?
Claudio mi rey, sin un mísero foco iluminando,
la sórdida cueva, que tu ansia holló, sediento,
abrió una torva senda que tu mismo ibas tallando.
Temo que son como alud nuestros vicios,
como tarántulas nos arrastran a su gruta,
como las babas untuosas de los batracios
que nuestra ingle lamen con su lengua de puta.
Marvilla©
Barcelona, Febrero 2015

Ciegos Espejos

Te encuentro y me lanzas tu impresión

acerca de esta metáfora

que es mi cuerpo ánfora,

cambiante, mutante en intensa rebelión.

Y esos tus ojos, se posan en tus ojos

y me miran muy adentro

y ves un pozo de silencio

donde se oyen, revolverse los miedos.

Hoy, que no te gusta lo que mis ojos ven

no te quiero de testigo,

te odio por estar conmigo,

y que veas tus gestos muertos que nacen.

No eres nada más que el tosco espejismo

de cada mañana, helado.

Me miras y eres malsano

yendo derecho a mi entrañas con lirismos.

No aceptas tu cara en tal torva mirada.

No veo a ese que enseñas;

veo lo que tu no sospechas,

reflejo de espurias esperanzas de plata.

¡Dadme por compasión espejos de almas!

Que salven de naufragios,

con píos reflejos solidarios,

que arropen mi ser con sones de guitarras

componiendo idílicos paisajes

para acallar los hoscos vendavales

traidores, resoplando broncos a mis espaldas.

 

 

Barcelona, 20 de setiembre 2015

 Marvilla©

Cartografía Emocional

Es un bruñido espejo que se rompe
abriendo un paréntesis al enigma
con terca luz que te ciega irrumpe,
que tajea sobre tu alma nuevo estigma.
¿Así puede declararse la vida
o al contrario este inciso, es la muerte?
y la zona entre oscuridad perdida
es la meta hasta volver a verte
Con titubeos empiezas los trazos
que dibujan tu propia cartografía
tu aliento consumes con tus pasos;
vas dando ritmo a tu coreografía
manteniendo armonía con tus brazos.
La emoción marcará las pautas, confía!

Barcelona, 12 de julio 2014

Marvilla©

Canto de Soledad

Me gustan las hojas caídas
vencidas del otoño
las que yacen adormecidas
amontonadas en la acera
que crujen revividas
recobrando ese silbar
afinado de viento revoltoso
de un día primaveral
que me regresa sonoros
instantes tan lejanos
que crujen en mi pecho
cual papel arrugado
escrito con los hechos
vitales de mi mocedad
en ellas se puede leer
un canto de soledad
aquel vibrar de inquietud
aquella tristeza áspera
pisoteada en la multitud
como las hojas de un libro
en un rincón adormecido.
cerrado y sin sentido


Terrassa 13 de Mayo 2017

Marvilla©

Ausencia

Ahora que tengo casi un pie
entrando en la pura ausencia
regresa acre un aroma a piel
que recuerda una sacra biblia
es entrando en la ausencia
que recuerdo aquellos nudos
grabados en sus recias manos
como trenzados en hilo hirsuto
nimias cosas de tanto en tanto
vienen desfilan con la ausencia
para celebrar algún aniversario
traen esas calladas madrugadas
poniéndole galas a las penurias
por el favor de la seca ausencia
los ojos brillan cual divino líquido
las pequeñas horas resplandecen
todo es devuelto al fin más vívido
y el dolor compartido nos bendice
envuelto en la ausencia, algún olor
vuestro regresa del pelo las ropas
y en una salada lágrima el sabor
todas las ínfimas o las valiosas cosas
vuelven de la mano de la ausencia
como un animal que retorna dócil
con querencia al sitio especial
a un lugar simple banal inmóvil
de conexión de sabia reflexión
viene recurrente la clara ausencia
húmedo claustro silencio interior
son innecesarias especias de las indias
dúctiles sedas de China impropias
mejor se saborea esta añil ausencia
oyendo furiosa o mansa a la lluvia
al fin puedo charlar con la ausencia
contigo con ellos con todo lo perdido
con todo lo guardado con lo inefable
cuando lo importante esta protegido
con la ausencia dejad que hable.
Barcelona, 3 de junio 2016

Marvilla©

A Mi Modesta Intuición

Fue por supremo ego relegada

por querer marcar las distancias

acallada una gracia tan sagrada

diamante de la supervivencia

Con las bestias te asemejaban

y te saliste pronto por la tangente

rompiendo todo acuerdo vigente

que con bestias te hermanaban

Así la intuición fue sepultada

entre legajos de pura ciencia

que avanzaba con sus zancadas

y ella enmudeció por su modestia

Pero este gesto fue insensato

alud de dolor sus resultados

olvidar la en un sordo anonimato

esta precipitándote en el fracaso

En verdad ya no eres el elegido

de los homínidos el ser superior

aquí y allá se eleva tu triste grito

sin conexión vital con tu interior

Escarba hombre en la dura tierra

siempre alerta a cualquier señal

oh sapiente y angustiada fiera

consciente de esa esencia animal

eres tu integrante de esta especie

aunque vestido de humanidad

acepta la antigua voz de la barbarie

desde los milenios susurrar

Hoy hay voces de reconciliación

entre el saber ganado con la mente

y la fuerza atávica de la intuición

se vuelve a hablar de corriente

que vaya desde la pensante cabeza

a oír lo que opina la sabia intuición

porque no es bueno aquel que recela

de los agudos consejos del corazón.

 Barcelona, 23 de abril 2016
Marvilla©

Abrazos y…Abrazos

A veces me inunda una densa bruma
conquistando de mí, cada partícula,
Asaltando mi ser, la razón me nubla,
que va ésta por leve cuerda, sonámbula.
Atrapado soy por ácidas olas
que amortajan en un halo trágico
mi cuerpo cansado de batallas
que se rinde a un martirio cíclico.
La bruma encadena con sus abrazos
creando millares de visiones crípticas;
que me hunden en viscosos lodos,
y me tragan infectas ciénagas.
Y boqueo cual pez sin oxígeno
llegando al ahogo por esas garras.
Que vuelve tizón lo antes cárdeno,
al corazón que tenazas se aferran.
Se va paralizando todo mi cuerpo,
ya soy una presa inerme y mínima.
Y es de tal grado mi transmutación
producida en estas noches de ébano,
que de ti amor, casi no oigo pasión,
aunque allí esta en el basto océano
tu mano como la tabla de salvación.
Reconozco tu brazo como un báculo
que emerge seguro entre la negrura,
como una señal a los discípulos,
como única salida a tanta locura.
La fe abre una grieta en una milésima,
Va y cercena los abrazos asfixiantes
que preso me tenían de forma acérrima.
Y ya es tu abrazo mi calmo refugio,
Y ya apoyo en la uve de tu clavícula,
mi cabeza rendida de tanto naufragio.
Barcelona, agosto 2015
Marvilla©